HOME    http://www.eurowrc.org/   Network
 

PUNTOS
Violencia contra las mujeres - Nicaragua

_________________________

Msc. Humberto Abaunza
Director Adjunto
Fundacion Puntos de Encuentro
Apdo Postal RP-39, Managua, Nicaragua
Rotonda El Gueguense, 4c abajo, 1c al lago, Managua, Nicaragua
Telefono: pbx (505) 268 1227  
Fax: 266 6305
Email:  humberto.abaunza
(at)puntos.org.ni
site:     http://www.puntos.org.ni/puntos/  

Violencia contra las mujeres: Un desastre que los hombres SI podemos evitar [1]

20 de enero del 2000
Humberto Abaunza G [2]
Puntos de Encuentro – Nicaragua

I. Abriendo el baúl: Nuestras intenciones.

Esta ponencia tiene la intención de compartir con ustedes nuestra experiencia en el trabajo de campañas de opinión pública contra la violencia intrafamiliar y sobre nuestro trabajo de masculinidad. Queremos reflexionar sobre las lecciones aprendidas, sobre nuestras interrogantes, aciertos y fracaso, es decir, sobre nuestro trabajo cotidiano en la Fundación Puntos de Encuentro de Nicaragua.
   
Primero, explicaré brevemente el contexto nacional e institucional en el cual se desarrolla esta experiencia, posteriormente expondré los resultados de un estudio cualitativo realizado en Puntos de Encuentro sobre masculinidad y violencia titulado “Nadando contra corriente”. Y finalmente, presentaré la campaña “Violencia contra las mujeres: Un desastre que los hombres SI podemos evitar”.  

II. El contexto de la experiencia: (país = Nicaragua); (organización = Puntos de Encuentro)

Nicaragua está ubicada en América Central, tiene un poco más de 4 millones de habitantes y la mayoría de la población es menor de 30 años. Nuestra historia está marcada por resistencia a la conquista, guerras nacionales, intervenciones militares, dictaduras y revoluciones. Es un país que ha vivido terremotos, inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, maremotos y huracanes. Sin embargo, los y las nicas somos gente positiva, con sensibilidad social y experiencia organizativa que se manifiestan en múltiples expresiones de acción social. 
    La Fundación Puntos de Encuentro es una organización feminista mixta, trabajamos en ella hombres y mujeres;  adultos y jóvenes; personas con diversas experiencias profesionales.  Nuestro eje fundamental de análisis son las relaciones de poder en la vida cotidiana. Tenemos como propósito contribuir a la desconstrucción de las relaciones de poder basadas en las diferentes condiciones sociales de las personas: sexo, edad, clase social, raza, condición corpórea, territorio, preferencia sexual etc., promoviendo la equidad en la diversidad. Las estrategias de trabajo están orientadas a incidir en la opinión pública y fortalecer los movimientos sociales.

III. Nadando contra corriente: buscando pista para prevenir la violencia masculina en las relaciones de parejas.[3]

Este estudio forma parte de una estrategia institucional de Puntos de Encuentro basada en acciones de investigación, campañas de opinión públicas y evaluaciones orientadas a promover relaciones no violentas al interior de las familias nicaragüenses. “Nadando contra corriente” permitió obtener información y conocimientos para desarrollar acciones educativas y de sensibilización hacia los hombres.

¿Qué buscábamos?

  • Queríamos aprender de la experiencia de los “no violentos” para encontrar nuevos elementos que nos ayudasen a realizar nuestro trabajo educativo con los hombres que maltratan.

  • Al estudiar a hombres que ejercen maltrato buscábamos comprender sus expectativas y temores en las relaciones de pareja, sus percepciones sobre la violencia conyugal. 

  • Nos preguntamos:  ¿qué podemos aprender de los hombres “no violentos que nos sirva para persuadir hacia un cambio a otros hombres que maltratan cotidianamente a sus parejas?

¿Con quienes hicimos la investigación?

Con hombres que viven con mujeres en relaciones de pareja y que ejercen de manera sistemática algún tipo de control y maltrato (sea físico, emocional o sexual) contra sus parejas. Con hombres que no practican de manera sistemática este tipo de relación, y que para este estudio y por fines exclusivamente operativos hemos denominado hombres “no violentos”. Otra fuente de información fueron las memorias de talleres y encuentros educativos con hombres, realizados por Cantera, el Grupo de Hombres contra la Violencia de Managua, y por la Fundación Puntos de Encuentro.

¿Cuáles fueron los criterios para ser considerado “no violento”?

Los hombres seleccionados no debían ejercer violencia física, ni sexual en sus relaciones de pareja. No debían ser autoritarios, ni controladores, o al menos, ejercen muy pocas conductas autoritarias o controladoras. No incurrían de manera frecuente o habitual en conductas que consideramos violencia emocional. No abusaban del alcohol o de otras drogas. Y como criterio adicional se agregó que los hombres no hayan participando en talleres educativos de sensibilización sobre género, masculinidad y/o violencia.

¿Qué encontramos?

En el caso de los hombres violentos encontramos un conjunto de expectativas patriarcales en sus relaciones de pareja, las cuales se pueden resumir de la siguiente manera: que la mujer lo “atienda” (servidumbre femenina), que la mujer lo “entienda” (resignación y tolerancia femenina); dirigir la relación (pasividad femenina); que la mujer dependa de él (dependencia femenina); que la mujer sea “fiel” (control de la sexualidad femenina); que le “tenga” hijos (fecundar como prueba de virilidad).

También encontramos algunos temores de los hombres en sus relaciones de pareja. Los principales miedos fueron: miedo a ser dominado; miedo a tener una esposa independiente; miedo a que la esposa o compañera tenga relaciones sexuales con otro hombre; miedo a no rendir sexualmente.
    En el caso de los hombres “no violentos”, las prácticas no violentas se centraban en los siguientes aspectos: tener un comportamiento pensando en el beneficio de ella y sus hijos; participar en el trabajo doméstico; compartir las principales decisiones; manejar compartida y responsablemente el dinero; no controlarla; enfrentar los conflictos de pareja sin violencia y educar a otros hombres.

    Algunos facilitadores de la práctica no violenta encontrados fueron: auto - consciencia como hombre no violento; argumentos y razonamientos que refuerzan comportamientos no violentos; una red de personas que apoyan y animan; así como ciertas cualidades personales: hogareño, autocrítico, etc.

    Los beneficios percibidos de la práctica no violenta son: buenas relaciones con sus hijas e hijos; tranquilidad, armonía y paz en las relaciones familiares; un beneficio práctico es que la casa funciona mejor; prestigio y  buena reputación como hombre y “sentirse bien” con si mismo.
    También encontramos dificultades, dudas y contradicciones en la vida cotidiana de los hombres “no violentos”. Algunos ejemplos son: burlas por parte de otros hombres = “tu mujer te tiene amarrado”;  Amenazas de exclusión de los círculos masculinos = “ya no sos hombre”  y Luchas internas entre el impulso a controlar y el deber de respetar.

Nuestra evaluación de los hombres “no violentos”

Siguen siendo patriarcales……. Porque tienen expectativas tradicionales hacia sus parejas mujeres: madres, esposas, servidoras; porque se ven a sí mismos como “dadores” de derechos y libertades a las mujeres y porque sienten necesidad de dirigir en la relación.
    PERO, son diferentes a los hombres violentos…. Son menos rígidos en las expectativas hacia sus parejas; más dispuestos a aceptar la influencia de la pareja; establecen relaciones menos conflictivas; construyen un proyecto familiar compartido; tienen capacidad de anticipar consecuencias negativas del comportamiento violento; aprecian a sus parejas y piensan en el bienestar de ellas como personas.
 

IV. Campaña “Violencia contra las mujeres: Un desastre que los hombres SI podemos evitar”

La importancia de la opinión pública como premisa básica de nuestro trabajo de campaña:

Dirigir acciones hacia la opinión pública constituye una de las estrategias de la Fundación Puntos de Encuentro, con la finalidad de poner en la palestra pública la problemática de la violencia intrafamiliar, de visibilizar esta realidad e intentar promover cambios en las ideas, actitudes y comportamientos.  
    Desde nuestra perspectiva las campañas son una forma de movilización social alrededor de acciones concretas, son una forma de acción colectiva, una estrategia de las organizaciones comprometidas en la lucha contra la violencia intrafamiliar.

¿Porqué una campaña dirigida a los hombres?

Los hombres hemos sido los que generalmente maltratamos a las mujeres. Por eso es nuestra responsabilidad dejar de hacerlo, responder por nuestros actos, reparar el daño causado y comprometernos a no volver a ejercer violencia. 
    La campaña es una manera de tocar la consciencia de los hombres y de facilitar cambios en su manera de pensar. Es una posibilidad para que nos propongamos construir relaciones justas, solidarias y respetuosas con las mujeres.
    Para argumentar el tema con los hombres comparábamos las consecuencias provocadas por el huracán Mitch con las consecuencias de la violencia hacia las mujeres. Utilizamos la palabra DESASTRE, la cual estaba siendo muy utilizada después del paso del huracán Mitch por Nicaragua. Todo el mundo estaba de acuerdo que el paso del huracán Mitch  había sido un desastre nacional. Entonces, nosotros poníamos los siguientes ejemplo:

Datos sobre las consecuencias del huracán Mitch

  • En todo el país, 1 de cada 4 personas sufrió daños por el huracán

  • I de cada 4 familias afectadas perdió su casa

  • I de cada 5 personas quedó muy afectada emocionalmente por el huracán

Posterior a la presentación de los datos, los hombres estaban de acuerdo que el paso del Mitch era efectivamente un desastre nacional. Después presentábamos los siguientes datos sobre violencia intrafamiliar:  

Datos sobre la situación de violencia contra mujeres [4]

  • En todo el país, 1 de cada 3 mujeres ha sido golpeada por su pareja

  • 2 de cada 5 mujeres maltratadas recibieron golpes mientras estaban embarazadas

  • 1 de cada 5 mujeres ha quedado muy afectada emocionalmente por la violencia que ha sufrido

  • 3 de cada 5 personas en las zonas afectadas por el Mitch opinan que la violencia contra las mujeres se mantiene igual o aumentó después del huracán

Al comparar los datos provenientes del huracán Mitch con los datos provenientes de la situación de violencia de las mujeres, la reacción de los hombres era de asombro, no podían creer que esa fuera la realidad de Nicaragua, su propia realidad, provocando de manera general aceptación de que la violencia hacia las mujeres era también un desastre nacional.

¿De donde nos vino la idea?

En Puntos de Encuentro desde varios años desarrollamos campañas de opinión pública en contra de la violencia intrafamiliar y también hemos trabajado con hombres. La idea de hacer una campaña dirigida a hombres no era nueva, era parte de nuestra estrategia institucional. Ya la habíamos pensado para el año 2,000, pero el huracán Mitch nos hizo adelantar los planes.  
    Nos hizo tomar la decisión conocer diversos reportes – provenientes de grupos y colectivos de mujeres, de lugares de refugios- que destacaban un incremento de la violencia hacia las mujeres días después del huracán.  De igual forma, investigamos otras experiencias de desastres – tornados en Estados Unidos, inundaciones en Canadá y Genocidio en Rwanda- las cuales evidenciaban una tendencia al incremento de violencia hacia las mujeres posterior a eventos de desastre.

¿Qué quisimos lograr?

Con los mensajes de la campaña nos propusimos contribuir a que los hombres nos vayamos convenciendo de que debemos y podemos evitar la violencia contra nuestras parejas. También quisimos que se entendiera que el maltrato hacia las mujeres deteriora la familia y perjudica la reconstrucción del país.  
    Estamos claros que una campaña no produce efectos mágicos. Dejar de ser violento es un proceso, diferente en cada persona y a veces muy difícil. Pero las campañas ayudan a crear un ambiente propicio para que los cambios se produzcan. Llevan el mensaje a mucha gente y sensibilizan a quienes lo reciben. Puede suceder que estos mensajes refuercen ideas o intenciones de comportarse de manera no violenta que uno ya ha pensado desde antes.

¿A quiénes estuvo dirigida?

La campaña fue pensada para hombres que estaban en relaciones de parejas heterosexuales, de las zonas afectadas por el huracán Mitch, de los departamentos de León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madrid y Nueva Segovia.  
    Como audiencia secundaria se pensó en mujeres y líderes de la comunidad que influyen en la opinión pública y en el contexto social de los hombres de la audiencia meta. Específicamente, comunicadores, trabajadores de la salud, movimiento de mujeres, dirigentes comunales, educadores formales y no formales y líderes religiosos.

¿En que consistió: Cuáles fueron las piezas iniciales de la campaña?

La campaña tuvo un carácter multimedia, combinando anuncios en la televisión y la radio, con material gráfico, presentaciones públicas, actividades educativas y culturales. Los materiales iniciales de la campaña fueron los siguientes:

  • Calcomanías: Con un tiraje de 75,000 ejemplares, tuvo la misión de posicionar el tema de la campaña, a quién estaba dirigida y cuál era el resultado esperado. De igual forma, cumplió el propósito de visibilizar el lema de campaña por un período prolongado de tiempo. Hemos constatado que calcomanías de campañas anteriores, de hace seis o siete años todavía están presentes en las organizaciones o en vehículos de uso personal.
  • Afiches: También con un tiraje de 75,000 unidades, tuvo la función de ampliar el concepto de la campaña. La calcomanía indicaba el resultado “evitar la violencia”, pero no brindada ninguna sugerencia de cómo hacerlo. Por el contrario, el afiche brindaba algunas sugerencias, tips o recomendaciones de que hacer en el momento en que “se está a punto de maltratar a tu familia”. 
    El afiche literalmente dice: “Si te sentís a punto de maltratars a tu familia: date cuenta de tu enojo, para poder controlarte; salí a caminar y aclará tu mente; no te refugies en el guaro, beber no es la solución; buscá a una persona con quien hablar sobre como te sentís; platicá con tu pareja y respetá sus opiniones”.
    Indiscutiblemente, estos no son los únicos tips, sugerencias o recomendaciones que existen. Incluso no son los más radicales. De lo que si estamos seguros es que ellos están presentes en el mundo cultural de los hombres, es decir, que alguna vez han pensado o puesto en práctica alguno de ellos, que algunas vez un amigo o familiar se los ha recomendado. Además, estos mensajes no fueron rechazados por los hombres, más bien fueron aceptados y cumplieron el papel de hacerlos reflexionar sobre su experiencia personal.
     
  • Folletos: Con 25,000 ejemplares, fueron concebidos para profundizar los distintos temas de la campaña y ampliar el contenido de los mensajes. Por su tamaño, fácil manejo, atractivo, colorido y lenguaje sencillo fue un instrumento útil para establecer una comunicación íntima y personal con los hombres meta de la campaña. También fue utilizado como un recurso de pedagogía social para propiciar la reflexión colectiva y en pequeños grupos.
  1. El folleto llevó por título “De hombre a hombre: Siete cosas que todo hombre debe saber para evitar un desastre en sus relaciones con las mujeres”, siendo las ideas principales las siguientes:

  2. La verdadera “bola de hierro” es el machismo. No dejes que te gobierne.

  3. Usando violencia, el tiro siempre te sale por la culata.

  4. No agarrés color. La violencia contra las mujeres ya no es aceptable en el país.

  5. Ser hombre responsable significa no andar capeando el bulto.

  6. Vale la pena: te va a ir mejor si ayudas a crear un ambiente seguro y solidario en la familia.

  7. Ahora o nunca: reconstruir el país y nuestras vidas depende de tratar con igualdad a las mujeres.

  8. Evitar la violencia contra las mujeres está en nuestras manos.

Spots de televisión: producimos dos spots de 35 segundos de duración cada uno, los cuáles visibilizaron el lema y los principales mensajes para un público amplio, principalmente en las áreas urbanas y semi – rurales del país. El formato utilizado fue de testimonio dramatizado y las ideas generales son básicamente las que aparecen en el afiche. Los spots fueron pautados en los dos principales canales de televisión en los horarios de mayor audiencia general y de mayor audiencia masculina. A nivel departamental, los sistemas de cable local también pautaron los spots gratuitamente como una forma de contribuir en una campaña de beneficio social.  

Viñetas radiales:
elaboramos cuatro viñetas radiales, de 30 segundos cada una, orientadas principalmente a hombres de zonas rurales. Las viñetas replicaron en cierta manera la banda sonora de los spots de televisión. Fueron transmitidas a través de dos emisoras nacionales y en más de 20 emisoras regionales. De igual forma, se difundieron en programas radiales y en espacios de las más diversas organizaciones sociales y no gubernamentales de todos los departamentos priorizados por la campaña.

Presentaciones públicas: realizamos múltiples presentaciones públicas en todos y cada uno de los departamentos priorizados para la campaña. A cada una de ellas, asistieron organizaciones locales con diversos enfoques de trabajo. En conjunto con estas mismas organizaciones organizamos lanzamientos públicos de la campaña con participación de la población local, acompañadas de festivales culturales y con amplia cobertura de los medios de comunicación locales.


Guía metodológica para facilitar talleres de campaña:
la guía fue un instrumento didáctico para capacitar a los promotores de las organizaciones participantes en la campaña, ellos a su vez utilizaron la guía para capacitar a hombres beneficiarios de sus proyectos en los contenidos de la campaña. La guía presentó una introducción donde se destacó la importancia de la campaña y los objetivos que quisimos alcanzar, enseguida abordó el diseño del taller propiamente dicho y finalmente los temas y ejercicios prácticos a realizar. Los principales temas fueron: primero, la violencia en la familia; segundo, cómo podemos evitar la violencia durante un conflicto con la pareja y tercero, los beneficios de ser hombres por la igualdad y la no-violencia.  

Taller con multiplicadores:
fueron dirigidos a promotores de las diversas organizaciones los cuales después multiplicarían en sus propias organizaciones o en otros espacios el taller con hombres de la audiencia primaria. El taller, de un día de duración, incluyó las actividades dirigidas a hombres de la audiencia primaria y una sesión específica para la reflexión metodológica. Uno de los criterios principales de selección para participar es la experiencia de los participantes como capacitadores y/o en el abordaje del tema violencia. Tuvo como objetivos específicos: avanzar en el proceso personal de sensibilización y comprensión de la violencia intrafamiliar; capacitar para facilitar reflexiones con hombres sobre cómo evitar la violencia hacia las mujeres y promover relaciones de igualdad en la familia; y producir nuevas ideas para multiplicar la campaña a nivel local.

Taller con población meta de la campaña:
de medio día de duración, estuvo dirigido para hombres de la audiencia primaria, aunque las organizaciones que lo implementaron podían convocar también a otros hombres, en dependencia de sus necesidades, y adaptarlo desde su propia experiencia de capacitación. Tuvo como objetivos específicos reconocer y sensibilizar sobre las experiencias de violencia que hemos vivido en nuestras familias; practicar formas respetuosas de dialogar con la pareja y resolver conflictos; y motivar a tomar acciones para evitar la violencia y ayudar a otros hombres a hacerlo.

La construcción de alianzas estrategia de potenciación de la campaña

Diseñamos una estrategia de alianzas con organizaciones, instituciones y grupos en los departamentos priorizados, con la finalidad de potenciar el impacto de la campaña en las localidades, implicando una gerencia descentralizada por parte del equipo institucional en función de establecer los contactos, propiciar la coordinación entre los distintos grupos y planificar las actividades de promoción local.  
    Establecimos una alianza estratégica con el Grupo de Hombre Contra la Violencia de Managua (GHCVM), basadas en la coincidencias de nuestras misiones organizacionales y en la fuerza simbólica de este grupo como promotor de la campaña. Los miembros del GHCVM se incorporaron fundamentalmente en el proceso de alianzas y de promoción de la campaña en las localidades, así como en el diseño metodológico y realización de los talleres de capacitación para multiplicadores.

Los ejes que guiaron el proceso de construcción de las alianzas fueron básicamente los siguientes:

  • Apuntar a la diversidad: involucrando al mayor espectro posible de organizaciones y personas en la diseminación de los mensajes.  
  • Promover alianzas entre las distintas expresiones de la sociedad local, jugando un papel de facilitadores del proceso (proveer materiales, información y metodologías útiles para el trabajo con hombres de la comunidad).
  • Visibilizar los beneficios para las organizaciones, reforzando el consenso social sobre el tema y enfocando en el impacto positivo del involucramiento de las organizaciones e instituciones locales.
  • Enfatizar en la importancia de hacer de esta una campaña “de hombre a hombre”, sobre la base de que una de sus fortalezas reside en que la credibilidad y/o la aceptación del mensaje parecen acentuarse cuando la audiencia identifica al emisor como un hombre.  
  • Enfocar en nuestras prioridades geográficas de cobertura (León, Chinandega, Estelí, Nueva Segovia, Madriz, Matagalpa y Jinotega) y definir criterios para la distribución de materiales en otras zonas del país.
  • Motivar a las organizaciones e instituciones interesadas a involucrarse de distintas formas, incluyendo la elaboración de otros materiales utilizando los lemas y mensajes de la campaña.  

Logramos establecer relaciones de cooperación y acciones conjuntas con más de ciento cincuenta organismos no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil; organismos estatales; medios de comunicación periodistas y programas específicos; gremios productivos y profesionales; grupos culturales y organizaciones religiosas.

Otro resultado relevante en este proceso de alianza fue el constatar la apertura y disposición a colaborar de periodistas y dueñ@s de medios de comunicación locales (radiodifusoras y sistemas de cable). Esta circunstancia favoreció la diseminación de los mensajes, estableciendo una mejor relación entre los costos y la pautación en los mismos.

Las formas de participación fueron múltiples, algunos ejemplos son los siguientes: distribuyendo materiales, participando y/o organizando actividades públicas, recibiendo, organizando o realizando talleres de capacitación para multiplicadores o audiencia primaria de la campaña; transmitiendo spots de televisión o viñetas de radios en sus propios programas o haciendo lobby para que otros lo hagan; poniendo anuncios en sus medios escritos; aportando recursos financieros para ampliar tiraje de piezas existentes, para ampliar pautación o para una nueva pieza nacional de la campaña; elaborando piezas locales y propias de la campaña; realizando lobby a favor de la campaña ante terceros; escribir artículos en medios escrito; brindando entrevista, charla, etc.

Nuevas piezas de campaña surgidas en el camino

Como en todo proceso de implementación de una campaña, unos materiales fueron más demandados que otros y al mismo tiempo surgieron propuestas para la creación de nuevos materiales nacionales. Al mismo tiempo,  en el ámbito local, las organizaciones crearon sus propias piezas de campaña adaptándolas a las particularidades locales y a las posibilidades financieras. En el ámbito nacional las nuevas piezas fueron las siguientes:

  • Reimpresión del folleto: el folleto provocó una amplia demanda por parte de los hombres de la población meta, así como por parte de las organizaciones como material pedagógico para desarrollar procesos de capacitación. Para suplir demanda tuvimos que gestionar más fondos y duplicar el tiraje, además de sacar una versión en duotone distribuido como separata de La Boletina No 40.
  • Afiche “El hombre igualitario en la familia”: respondiendo a la necesidad de promover y facilitar el trabajo de los multiplicadores y promotores en sur organizaciones elaboramos el afiche “El hombre igualitario en la familia” que propone algunas ideas alrededor del significado de relaciones no violentas en la familia. También producimos un documento de tips metodológicos para la implementación de acciones con hombres de la audiencia primaria. Estos materiales fueron distribuidos entre los participantes de los talleres y entre organizaciones diversas que hacen capacitación con hombres.
  • Vallas de carretera: cumplieron la misión de ampliar la visibilidad del mensaje con la utilización de una pieza que es usada de manera exclusiva por mensajes comerciales. Por su gran tamaño, concepto gráfico y tipo de mensaje atrajeron la atención de los automovilistas en cada una de las siete localidades en las que fueron instaladas. Aseguraron también una mayor temporalidad del mensaje ya que permanecerán instaladas durante un año.
  • Gorras: estuvimos pensando en una pieza de campaña que fuera más personal, que los hombres la utilizaran como parte de ellos mismos, al inicio pensamos en hacer camisetas, pero al preguntarles a los propios hombres no dijeron “que la camiseta no era conveniente porque la usaban solamente una vez a la semana, mientras que las gorras la utilizaban todos los días”. La gorra, además de ser un instrumento útil para cubrirse del polvo, del sol, del calor, es también considerado un accesorio fundamentalmente masculino. Y en efecto, tuvo éxito, dimos a confeccionar cinco mil gorras con el lema “Violencia contra las mujeres: Un desastre que los hombres SI podemos evitar” y en una semana estaban agotadas.
  • Calendario: las acciones que realizamos a través de la radio y la televisión nos permitieron entrar en el ambiente íntimo de los hogares, pero por los costos económicos que implicó la presencia de la campaña por esos medios no pudo durar más de cuatro meses, entonces, pensamos en una forma más permanente y duradera de tener presencia en ese espacio y fue cuando apareció la idea de los calendarios. Cada vez, al final del año, en los hogares nicaragüenses se renueva el calendario anual, en consecuencia, las empresas se promocionan por este medio, quedando presente en los hogares de esta manera, lo mismo hicimos nosotros al elaborar los primeros cinco mil calendarios, los cuales se agotaron en menos de quince días.

¿Cuáles han sido algunas lecciones aprendidas?

  • La aceptación e impacto de la campaña se deben a múltiples factores, entre los que destacan: la necesidad de las organizaciones por desarrollar acciones con hombres, lo novedoso de dirigir acciones a un público masculino, el contacto directo con las organizaciones e instituciones en sus localidades, la descentralización de los procesos operativos, la posibilidad de apropiarse de los mensajes, materiales y del proceso de ejecución de las actividades, y en fin, el consenso social ante la necesidad de acciones conjuntas contra la violencia intrafamiliar.  
  • La producción de los materiales con la calidad (artística, de contenido y técnica) necesaria para una campaña de esta naturaleza, requirió de un proceso de validación en el que incorporamos los ajustes producto de las opiniones y percepciones de hombres de la audiencia primaria. Incorporamos también los resultados de sesiones de trabajo con  de la audiencia secundaria y, finalmente, con mujeres de condiciones socio-económicas similares a las de los hombres de la audiencia primaria, a fin de garantizar que los mensajes fueran también aceptados sin afectar la integridad de las mujeres.  
  • Nos dimos cuenta de las ventajas de invertir en una estrategia de alianzas que fuera más allá de la contratación y entrenamiento de un número reducido de personas que se comprometieran a implementar acciones en las localidades. Esta decisión implicó la inversión de tiempo, recursos humanos y financieros en el tejido de relaciones involucrando instituciones, agrupaciones y medios de comunicación locales. Esto nos permitió enfocar la campaña de una manera distinta: descentralizando su ejecución y entregando a las expresiones locales los productos comunicacionales y educativos como un aporte para la realización de sus propias actividades con la población. 
  • Otros aspectos a desarrollar como lecciones aprendidas son los siguientes: las ventajas de la implementación de una metodología integradora que combina acciones de investigación con comunicación y evaluación; la pertinencia de un enfoque interdisciplinario; la validez de la elaboración de un plan de campaña propiamente dicho con su especificidad en objetivos, audiencias y medios; la necesidad del conocimiento y re-conocimiento de la audiencia; el conocer los alcances y los límites del impacto de este tipo de acciones; lo estratégico de trabajar con un modelo de cambios paulatinos para diseñar estrategias y mensajes; lo fundamental que es la construcción de alianzas y la movilización social como claves para éxito; la sinergia y limitaciones en uso de los medios; la importancia de la calidad de los materiales, del vínculos con empresas publicitarias, de la validación de mensajes y materiales, así como de la evaluación del impacto.  

[1] Esta ponencia fue presentada en el seminario “Quel genre d´homme?, organizado por el Instituto Universitario de estudios del desarrollo (IUED) en Ginebra, Suiza, entre el 19 y 20 de enero del 2,000.

[2] Humberto Abaunza. With a Master's degree in Sociology, Humberto joined Puntos de Encuentro in 1992 as head of our research department and is now one of five Co-Directors. He designed qualitative and quantitative methods for our research on youth identity and consciousness, and is the co-author of three books on the subject published by Puntos: The Rules of the Game: Limits and Liberties for Nicaraguan Youth (1995), A Cause for Rebels: Youth Identity in Nicaragua (1997), and Voices, Lives and Visions: Youth, Social Change and Collective Action in the Nicaragua of the '90s (1998). He has also spearheaded the use of formative evaluation methods to develop and pre-test Puntos' campaigns against violence, including innovative psychographic profile development for the purposes of defining target audiences and evaluating impact. He is the director of the current national campaign: "Violence against women: a disaster men CAN prevent", and is coordinating the multi-disciplinary team in charge of local implementation, promotion, monitoring and evaluation.

[3] Estas notas están basadas en el libro “Nadando contra corriente: buscando pistas para prevenir la violencia masculina en las relaciones de parejas”, Fundación Puntos de Encuentro, 1998, Oswaldo Montoya.

[4] Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud 1998. INEC-MINSA-DHS  
Auditoría Social para la Emergencia y la Reconstrucción. Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción; CIET Internacional Violencia Doméstica y problemas emocionales entre mujeres nicaragüenses. Ellsberg, M.; Caldera. T; et al.

Puntos de Encuentro es una organización no-gubernamental, sin fines de lucro, fundada en 1991. Puntos es un equipo multi-cultural y multi-disciplinario de mujeres y hombres; adult@s y jóvenes; heterosexuales, bisexuales, lesbianas y homosexuales; de diferentes clases sociales. Contribuimos al desarrollo de Nicaragua, cuestionando las relaciones cotidianas de dominación, subordinación y marginalización. Consideramos que ninguna condición social (edad, sexo, clase social, etnia, preferencia sexual, o discapacidad física o mental) debe ser fuente de discriminación u opresión. También consideramos que estas opresiones están interrelacionadas; las abordamos integralmente para combatir de manera efectiva la injusticia y violencia estructural, y asegurar igualdad de derechos y oportunidades para